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Disfruta del paisaje, la gastronomía, del arte... poco a poco

Disfruta del paisaje, la gastronomía, del arte... poco a poco

Disfruta del paisaje, la gastronomía, del arte... poco a poco

Hay mucho que descubrir en Debagoiena. Te proponemos un fin de semana para que no te pierdas nada de su naturaleza, su arquitectura y sus pueblos. Detrás de todo ello, encontrarás una historia apasionante.

Viernes Paisaje, tradiciones y gastronomia, un combo muy nuestro

Has llegado por la tarde a Aretxabaleta y para empezar te proponemos un paseo por el pantano de Urkulu, un entorno natural precioso en una de las entradas al Parque Natural de Aizkorri-Aratz. Puedes realizar la vuelta completa al pantano de alrededor de 7 km, o recorrer el sendero accesible de 805m. Hacer el recorrido completo en una calesa es una gozada (previa reserva). Será una atardecer memorable. Y, si te van las aves, llévate los prismáticos. Para dormir cerca tienes varias opciones: las cabañas en el mágico bosque de Lenitz Gatzaga, la casa rural en el pantano de Urkulu, los alojamientos rurales del vecino pueblo de Eskoriatza o una pensión en el casco urbano. Opciones singulares y llenas de encanto. Garantía de autenticidad. Además, en cualquier de estos pueblos encontrarás sitios para cenar riquísimo.

Urkulu

Sábado Aranzazu y Urbia. Arte contemporáneo, cultura vasca y naturaleza en estado puro

La mañana del sábado comienza con la visita guiada del Santuario de Arantzazu, enclavado en el Parque Natural de Aizkorri-Aratz, y uno de los ejemplos más significativos del arte contemporáneo vasco con obras de Eduardo Chillida, Jorge Oteiza… Si es vuestra primera vez, el santuario y el entorno en el que está enclavado no os dejará indiferentes. Después del santuario, podéis visitar el Centro de Interpretación del Parque Natural de Aizkorri-Aratz y el caserío Gomiztegi, que además de quesería es Escuela de Pastores. Es un sendero circular accesible de 2 kilómetros, y merece la pena. Dependiendo de lo mucho que os haya “atrapado” Aranzazu y alrededores, tendréis que decidiros por comer en algunos de los restaurantes en el entorno del Santuario, o en el camino hacia Oñati o en el monumental casco urbano de Oñati. Tal vez los más montañeros lo hayais hecho en las Campas de Urbia. En cualquier caso, on egin!

Arantzazu

Sábado Oñati y Arrasate

La Universidad Sancti Spiritus, la parroquia de San Miguel y el Monasterio de Bidaurreta son algunos de los edificios que merecen una visita en el casco histórico-artístico de Oñati y al final de recorrido la visita al centro de interpretación del chocolate, “Txokolateixia”, muestra de la tradición chocolatera de Oñati. En Arrasate, cuna del cooperativismo vasco, partiendo desde el Portalón hay que recorrer el casco medieval y pasear por el parque de Santa Barbara. En este parque desde la escultura de un dragón legendario se divisan hermosas vistas del casco medieval. Además, disfrutareis de los pintxos en las numerosas terrazas y de una amplia oferta comercial. Si habeis decidido cambiar vuestro campamento base para estar más cerca de los objetivos del domingo, en Oñati, Arrasate, Bergara o Elgeta teneis una extensa oferta de hoteles con encanto, apartamentos y alojamientos rurales. Si os movéis en autocaravana hay varios puntos de estancia.

Domingo Senderismo histórico, dulces, productos km 0, ciencia… ¿alguién da más?

El domingo arranca en Elgeta. Caminando realizamos el recorrido guiado por el monte Intxorta que ofrece la oportunidad de conocer lo acontecido en el contexto de la guerra de 1936-37. La villa está en la divisoria entre Gipuzkoa y Bizkaia en un alto rodeada de pequeños barrios rurales. Tras el recorrido, la plaza es un buen sitio para tomarse un aperitivo. Para finalizar la visita a Debagoiena hay que pasear por el monumental casco histórico-artístico de Bergara, repleto de palacios y casonas, y degustar sus tradicionales rellenos, tostones y el innovador wolfram goxoa. Además, también, se puede visitar en el Palacio Errekalde el Museo Laboratorium, nombrado Historic Site de la Ciencia, dado que en los laboratorios del Real Seminario de Bergara se descubrió un nuevo elemento químico, el wolframio.